13/01/2017 - 11:33

En un mundo globalizado e informatizado como en el que vivimos hoy día, obtener información sobre prácticamente cualquier cosa está al alcance de nuestra mano y la de nuestros hijos. Pero no toda la información que nos llega es correcta o buena, por lo que es importante tener un pensamiento crítico para ser capaces de decidir qué información es buena o no y tener una opinión al respecto. Pero en muchas ocasiones no somos capaces de desarrollar ese pensamiento crítico en los más pequeños, ¿cómo podemos desarrollarlo?

Lo principal es fomentar en los niños el amor por el conocer y el saber. Está claro que cuanta más información tengamos sobre algún tema, más fácil será que podamos juzgar la información y reaccionar. Para ello es importante cuando son pequeños que les ayudemos a buscar información y premiemos su curiosidad. Hay muchas páginas que están destinadas a los más pequeños de la casa como la página desarrollada por la NASA a la que puedes acceder haciendo clic aquí.

Es importante introducir los debates. Ya sea en clase con el resto de compañeros como en casa con la familia es importante generar debates para que los niños sean capaces de tomar su propia decisión y sobre todo que sean capaces de argumentar el por qué ellos piensan así.

Ayudarles a seguir en la conversación. Cuando propiciamos un debate es importante que ellos no sólo rebatan con “sí, no o estoy de acuerdo”. Deben ser capaces de argumentar por qué motivo se encuentran de acuerdo o en desacuerdo, pero son los mayores los que debe motivarles con preguntas que hagan que sus respuestas sean más elaboradas.

Además de tener su propia opinión, es importante que los niños sean capaces de comprender los puntos de vista que no son igual que el suyo, por lo que a la vez que hay que fomentar la idea de que argumenten todas sus ideas, es importante que aprendan a respetar las ideas de los demás y a su vez a ser críticos con dichas ideas para ser capaces de rebatir las ideas con las que no se encuentren de acuerdo.

Es importante transmitir además valores positivos como la empatía, la justicia, la igualdad o el respeto. Si desde bien pequeños enseñamos a los niños los valores positivos, irán formando su personalidad en esos valores positivos.

No enfadarnos si no estamos de acuerdo con su forma de pensar. En un debate no todo el mundo piensa de igual forma, pero no podemos enfadarnos si no estamos de acuerdo con lo que ellos dicen u opinan porque si no, estaremos coartando su libertas y lo único que conseguiremos es que en un futuro no quieran intervenir en más debates con nosotros.

Es esencial desarrollar un pensamiento crítico porque las personas que creen que no necesitan pensar nunca se cuestionan nada y se dejan llevar por las decisiones que tomen los demás. Por lo tanto, se acaban convirtiendo en personas que se mueven por inercia, que necesitan que siempre alguien decida por ellas y conforme pasen los años se encontraran que no son capaces de manejar sus propias vidas.