08/02/2017 - 17:46

Una buena forma de trabajar las emociones con los pequeños es a través de los cuentos. Hoy en día existe una gran variedad de cuentos que nos permiten desde crear mundos de fantasía hasta conseguir que los niños y las niñas se identifiquen con las emociones que narran los diferentes protagonistas de la historia.  En este post vamos a centrarnos en Cuentos para Educar con Inteligencia Emocional porque ofrece la oportunidad a los padres y las madres de crear con sus hijos e hijas historias basadas en sus propios sentimientos y emociones.

Cuentos para Educar con Inteligencia Emocional es un libro que permite trabajar en casa o en la escuela las emociones de los más pequeños, pero es más recomendable para trabajar desde casa, ya que una de las intenciones de la creadora Clara Peñalver es que la niña o el niño aprenda a expresar sus emociones a través de la utilización de los diferentes personajes que ofrece el libro. Así, cada personaje se identifica con un color y tiene una personalidad diferente que expresan emociones distintas. Por ello, la niña o el niño se sentirán identificados con uno u otro personaje dependiendo de sus emociones. Con esta sencilla acción les estamos enseñando a identificar sus propias emociones.

En este cuento el diálogo es imprescindible ya que la historia la crean entre los padres y madres y sus hijos. El papel de las familias es solo ser guía por si el pequeño se pierde o requiere ayuda, pero debemos recordar que los protagonistas de las historias son ellos y ellas, los que deben desarrollar la historia en la que poder expresar sus emociones, sus problemas o aquellos sucesos que les ha pasado que no saben identificar o no quieren reconocer y les hacen sentir mal.

Es muy importante preparar a los niños y las niñas en inteligencia emocional, como bien explica Daniel Goleman “al menos un 80% del éxito en la edad adulta proviene de la inteligencia emocional”, por ello se debe de trabajar tanto en la casa como en el aula.

Si quieres saber más sobre inteligencia emocional puedes leer Un Monstruo viene a Verme. Inteligencia emocional en el aula