21/12/2016 - 18:17

Todos los padres han soñado alguna vez con que sus hijos serán los próximos Mozart, el próximo Messi o el investigador que descubrirá la cura contra el cáncer, pero en la mayoría de ocasiones son sólo eso, sueños. Aunque bien es verdad que en muchas ocasiones los niños tienen un talento oculto que los padres no saben aprovechar al máximo, y aquí es donde nos preguntamos: ¿el talento nace o se hace?

Prácticamente desde que son bebés ya podemos comprobar aquellas destrezas o habilidades en la que nuestros hijos destacan más: deportes, música, arte…cualquier talento es bueno y debe ser fomentado por los padres para que se desarrolle como es debido.

Pero entonces, ¿el talento nace o se hace? Numerosos especialistas afirman que un experto en una materia o en un campo concreto tiene una representación mental de su actividad diferente a la de un principiante. Por ejemplo, en el caso de un jugador de tenis, podemos afirmar que además de tener sus habilidades físicas tiene una imagen especial de lo que está sucediendo en el campo y por lo tanto le permitirá tomar mejores decisiones.

Pero con esto no queremos decir que todo sea a base de entrenamientos y prácticas, sería una insensatez pensar que todo el mundo puede ser Einstein, aunque también sería una insensatez negar que entrenando o practicando durante muchas horas no se puede mejorar una habilidad, por lo que posiblemente la respuesta más sensata a si con talento se nace o se hace sería que una mezcla de las dos.

Pero para ello es esencial la motivación, si siempre hacemos lo mismo obtendremos los mismos resultados, por lo que es esencial la motivación para disfrutar de lo que estamos haciendo. Para desarrollar nuestro talento es necesario vivir con emoción y adorar aquello que hacemos y sobre todo transmitir a nuestros hijos esas emociones para que ellos mismos se sientan capaces de desarrollar todo su talento.

Y tu ¿qué opinas? ¿Con talento se nace o se hace?