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¿Educar como amigos o educar como padres?

Padres permisivos
Rocio Cabrera

Rocio Cabrera

Mar, 17/10/2023 - 13:41

Muchos padres desean conseguir una relación de amistad con sus hijos con la intención de alcanzar su confianza y apoyo. Esto les lleva a pensar que si no establecen límites y les ofrecen mucha libertad conseguirán su objetivo propuesto.

A las familias que ejercen este estilo de crianza se les conoce como padres permisivos, siendo el extremo opuesto de los autoritarios. Pero como ya sabemos, los extremos no suelen ser buenos, y este modelo puede crear algunos inconvenientes en las vidas de sus hijos que son importantes conocer.

Es cierto que los niños deben experimentar y conocer el mundo por sí solos, implicando ello que cometan numerosos errores, esencial para su correcto desarrollo. Pero esto no significa que no puedan establecerse determinados límites o normas que también pueden resultar positivas.

Entonces, ¿dónde está el término medio? Vamos a conocer los diferentes estilos de crianza que los padres pueden adoptar ante la educación de sus hijos.

Estilos de aprendizaje

Todos conocemos a esos amigos a los que sus padres siempre los dejaban jugar sin ningún tipo de horario, o a los que nunca los han dejado salir a jugar con el resto y siempre tenían alguna norma, los que la mayor parte de las veces tenían algún castigo o los que se portaban mal buscando la atención de sus padres.

¿Quieres saber los tipos de crianza que tenían en sus casas y conocer la clave de esos comportamientos? Estos son los modelos de formación que los padres pueden emplear:

  • Autoritario: es un estilo que se caracteriza por ser bastante agresivo al hacer uso de la imposición y de la fuerza a través del castigo. No tiene en cuenta las necesidades de sus hijos ni las consecuencias que puedan tener sus acciones sobre los mismos
  • Permisivo: es un estilo basado en el afecto llegando a la protección excesiva. Este es el estilo que vamos a conocer en mayor profundidad a lo largo del artículo
  • Negligente: en este hay poca preocupación de los progenitores por sus hijos. Se trata de un estilo pasivo al estar ausente las figuras paternas ante las diferentes necesidades, teniendo bajos niveles de exigencia y sensibilidad
  • Democrático: este último es el más deseable ya que supone un modo de crianza en el que sí existe la autoridad por parte de los padres, pero siempre, llevando a cabo acciones comunicativas, conciliadoras y empáticas, en las que se tiene en consideración las necesidades y opiniones de sus hijos

Características del estilo permisivo

Ahora, conozcamos mejor las características que presentan las familias permisivas.

Principalmente suelen presentar altos niveles de afecto además de una ausencia prácticamente total de límites.

Tienden a ser amables y no interfieren en los deseos de los niños. Por tanto, establecen pocas normas y cuando lo hacen, no son insistentes con su cumplimiento.

Piden la opinión de sus hijos para todo, ya que desean que los vean como amigos y no como autoridades.

Su prioridad es la libertad de las responsabilidades y tienden a tener poca preocupación ante situaciones de riesgo.

Son personas que intentan evitar el malestar de sus hijos ya que son muy sensibles a ese sufrimiento, que muchas veces se relaciona con el reconectamiento con sus propios sufrimientos infantiles.

Todo lo anterior les lleva a tener conductas demasiado permisivas como por ejemplo: no saber decir no, no penalizar conductas, indicar alguna penalización pero nunca llevarla a cabo, no establecen responsabilidades acordes a sus edades, etc.

Ventajas

Entre las ventajas que podemos encontrar dentro de las familias permisivas destacamos que encaja con la crianza libre basada en la permisividad. De esta manera se fomenta la independencia y el ingenio. Al ser niños acostumbrados a expresarse libremente se refuerza su seguridad y autoestima, lo que les anima a experimentar y probar cosas nuevas.

Por otro lado, al enfrentarse al fracaso sin sufrir ningún tipo de consecuencia, suelen buscar el aprendizaje que eso les ha supuesto, aumentando así su disposición frente al aprendizaje. Por último, esa libertad de la que disponen también les ayuda a aumentar su creatividad, ponerse sueños y deseos más altos.

Desventajas

Los hijos de padres permisivos tienen una gran cantidad de consecuencias al no tener que hacer frente ni a límites ni a reglas. Entre ellas podemos observar la falta de respeto que puede afectarles en su relación con lo demás debido a su forma de conectar.

Esto, a su vez, puede desencadenar problemas de inseguridad y baja autoestima. También pueden llegar a ser más propensos a sufrir ansiedad o frustración.

El cuidado excesivo tampoco les permite autorregularse, ni conocer sus límites y fortalezas o debilidades.

¿Cómo podemos intervenir ante padres permisivos?

Aunque como vemos, se educa desde el respeto y el afecto, es importante que no lo confundamos y que se establezcan unos claros límites y normas. Por ello, entre las recomendaciones que podríamos ofrecerles a unos padres permisivos para evitar consecuencias negativas que podrían generar en sus hijos están las que vamos a comentar.

Es importante que los ayudemos a que sean conscientes de que pueden favorecer ciertos déficits o dificultades para el correcto desarrollo de sus hijos a pesar de su buena intención de protegerlos.

Trabajar con ellos ese miedo que presentan a creer que pueden hacer sufrir a sus hijos y que les lleva a sobreprotegerlos.

Ayudarles a establecer límites y normas claros, así como a la insistencia de realmente llevarlas a cabo.

Y por último, hacerles conscientes de la enorme diferencia entre el cuidado que realmente sus hijos puedan necesitar y la sobreprotección que puedan estar practicando.

Después de todo lo visto, ¿estás preparado para quedarte con la parte positiva de este estilo?

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