Experiencia "Trabajando las Emociones".

ELENA PEÑA OVEJAS

Publicado el 16/05/2017 13:05

En septiembre comenzó mi nueva aventura, llegué a un cole nuevo, con nuevos compañeros/as, nuevos alumnos/as, nuevas instalaciones y, como no, nuevos proyectos. Decidí embarcarme en el maravilloso mundo de la emociones y de la educación de las mismas con un grupo de alumnos/as; para ello teniendo en cuenta las necesidades y características de los alumnos/as a los que tenía que atender como maestra de pedagogía terapéutica, decidí crear un grupo de niños de educación infantil con dificultades de aprendizaje a los cuales se les atendería durante tres sesiones a la semana para trabajar, en pequeño grupo, el amplio abanico de las habilidades sociales centrándome durante un trimestre en las EMOCIONES.

El mundo de las emociones es un mundo para muchos desconocido, pero últimamente ha cobrado gran importancia en nuestro sistema educativo, y como maestra del mismo me parecía fundamental ponerlo en marcha con mis alumnos/as.

El primer objetivo era que mis alumnos/as fueran capaces de conocer las emociones básicas para reconocerlas en sí mismos y posteriormente identificarlas en los demás. Para ello el punto de partida fue trabajar con materiales muy diversos: materiales audiovisuales, materiales gráficos, audio cuentos etc.. Algunos de los materiales que utilicé fueron: “El monstruo de colores”, “Paula y su cabello multicolor”, “Emoticonos de Watshaap”, “Julieta rabieta” y “El semáforo de las emociones”.

  • El monstruo de colores: Leí el cuento al grupo de alumnos/as y fuimos deteniéndonos en cada uno de los colores exponiendo situaciones que nos producían dichas emociones. Algunas de las actividades fueron; hacer un mural de colores con las manos, pintar al monstruo de colores según como nos sentíamos…

  • Paula y su cabello multicolor: En primer lugar leímos el cuento en el grupo, posteriormente fuimos identificando los colores del cabello de Paula con las emociones y cada uno pintó a Paula y le puso los cabellos de plastilina del color que consideró oportuno. Para finalizar expusieron sus creaciones al grupo clase, comentando el color elegido y la emoción a la que hacía referencia.

  • Emoticonos de Watshaap: Con los diferentes emoticonos hicimos en el suelo un circuito. Cada uno de los alumnos/as se encontraba en una posición del aula, cuando la profesora expuso una situación, como por ejemplo “ Mi amigo no me deja los juguetes”, ellos debían acudir al emoticono que sentían. Posteriormente cada uno comentó porque había elegido ese emoticono y expuso como se sientió.

  • Julieta rabieta: Visionamos el cuento de Julieta rabieta, una niña que se enfada mucho cuando no consigue lo que quiere, hablamos sobre diferentes situaciones; de cuando nosotros nos enfadamos así..., con que personas solemos enfadarnos... etc. Una de las actividades fue pintar la cara de Julieta, para ello cada alumno/a disponía de un globo al cual lo pintamos con pinturas de mano y lo personalizamos.

  • El semáforo de las emociones: Con los colores de un semáforo tenemos 3 emoticonos (el verde que es alegría, el amarillo tristeza y el rojo enfado), cuando subimos del patio cada uno debe colocar su foto en el emoticono que siente y se dedica un espacio de tiempo de la clase para que puedan exponer porque se sienten así e intentar solucionarlo en caso que fuera necesario.

La actividad final del taller consistía en ver la película “Del Revés” de Pixar. Antes de comenzar con el visionado de la misma hablamos de las emociones que aparecen en ella: Alegría, tristeza, ira, asco y miedo. Identificamos a cada uno de los personajes para que posteriormente les fuese más sencillo entender el papel de cada uno de los personajes. También hablamos de Riley, la niña protagonista de la película; cada uno pintó a Riley y puso su cara en el dibujo de la misma, para que entendiesen que ellos iban a ser los protagonistas de la película que íbamos a ver. Antes de comenzar a ver la película ambientamos el aula como una sala de cine, pusimos un cartel con las emociones protagonistas y cada uno en su cojín tenia su dibujo de ellos mismo siendo Riley, hicimos palomitas y tickets de entrada con los colores de las emociones. A lo largo de 4 sesiones vimos la película, durante estas sesiones fuimos secuenciando la duración de la misma, estructurando la película en 4 partes semejantes que nos permitían ir desgranando todo lo que iba sucediendo (emociones, situaciones, actitudes etc.); el objetivo era ser capaz de identificar la emoción en la película y luego poner un ejemplo en la vida real de esa emoción. Os muestro un ejemplo de actividad. Además en el mismo mural cada uno dejo su huella del pie y de la mano en cada uno de los colores que representan las emociones trabajadas.

Para ponerle punto y final al taller emocional del cole jugamos a fotografiarnos; cada uno de nosotros ponía diferentes caras según la emoción que decía la maestra y entre todos nos hicimos diferentes fotos mostrando nuestras distintas caras emocionales. Con ellas elaboramos un memory emocional, con el que jugamos varias sesiones a buscar las parejas, decir el nombre del compañero y la emoción que representaba su cara.

A modo de conclusión puedo exponer que ha sido una experiencia gratificante, motivadora y emotiva; lo que pretendo a través de ella es mostrar de un modo sencillo y con actividades adaptadas a todos los alumnos/as, que las emociones forman parte de nuestro día a día y que es fundamental el ser capaz de identificarlas y conocerlas en uno mismo para poder gozar de una buena salud emocional; por ello como profes que somos debemos no olvidarnos de este aspecto tan importante en el desarrollo de las personas y ponernos manos a la obra con nuestros chicos/as. 

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