28/10/2014 - 17:17

Paul Goodman fue una de las figuras con un mayor reconocimiento en el mundo intelectual en los sesenta. Durante los años de su vida, Goodman dedicó severas críticas contra el sistema educativo y contra la política de su país además de uno de los propulsores de la corriente Gestalt.

Uno de los libros más conocidos de Goodman es “Creciendo en el absurdo”, libro que fue considerado por los movimientos contraculturales juveniles como un grito  a la rebeldía anti institucional.

Otra de las obras con mayor repercusión es la "des-educación obligatoria", obra dedicada íntegramente a la enseñanza. En este libro critica duramente al sistema educativo, pero además, nos ofrece una serie de propuestas para transformar la educación.

Algunas de estas propuestas son:

  • Educar a través de la ciudad. Goodman defiende que la enseñanza a través de la realidad es mucho más efectiva que hacerlo sobre un “abstracto” plan de estudios.

 

  • Utilizar las redes vecinales para cumplir la función educativa. Para ello, Goodman pretende abolir la escuela durante los primeros cursos escolares.

 

  • La asistencia no debe ser obligatoria. Al igual que en el caso de Summerhill, Goodman afirma que la asistencia a la escuela no ha de ser obligatoria, sino que el alumnado asista porque tiene inquietud por aprender.

 

  • Descentralización de la escuela localizándola en los lugares propios de la vida social.

 

  • Educación progresiva de Dewey. El alumnado es el que debe marcarse sus propios objetivos de manera que se sientan identificados con ellos y responsables de su propio aprendizaje.

 

Como podemos comprobar, Goodman tenía muchas ideas óptimas al desarrollo, como por ejemplo buscar la forma en la que la educación sea el centro de todo y todas las personas, formen parte de la comunidad educativa o no, tomen conciencia de la importancia de la educación en los niños y por lo tanto participen de manera activa en ella.