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Provocaciones, una estrategia metodológica en el aula de Educación Infantil

Sandra Jordán Ángel

Publicado el 29/03/2021 21:03

Como dijo Francesco Tonucci, “Un buen juguete es aquel que, sin ser nada en concreto, puede ser todo”. Esta frase pretende mostrar que los objetos de nuestro entorno pueden ser beneficiosos en muchos aspectos del desarrollo y aprendizaje de los niños.

Este artículo tiene como finalidad acercar a los docentes la estrategia metodológica de las provocaciones. Para ello, se expone qué se entiende por “provocación” en Educación Infantil, de dónde proviene, en qué consiste, su contribución al aprendizaje de los niños y algunos ejemplos de actividades que podemos llevar a cabo en nuestras aulas.

 

QUÉ ES UNA PROVOCACIÓN

Laura Estremera (cit. Por Magaña, 2020) define que una provocación es "Una invitación, una sugerencia, algo que despierta el interés por explorar, usar materiales y jugar. Es una invitación para que el niño juegue y utilice materiales según su curiosidad, su deseo, su motivación o sus ganas de descubrir"

La provocación por lo tanto, es una propuesta de actividad abierta que invita al niño y a la niña a explorar, descubrir y actuar sobre los objetos de ese ambiente creado por el docente.

Esta estrategia metodológica presenta las siguientes características principales. Por un lado, se trata de una actividad no dirigida en la que el niño tiene la libertad de jugar con los objetos como él considere. En segundo lugar, no tiene un objetivo concreto, es decir, no es planteada como una actividad para trabajar los objetos de la casa o los colores. Es una invitación a jugar libremente y donde como docentes podemos observar el momento en el que se encuentran nuestros alumnos a nivel de aprendizaje, juego simbólico, creatividad, desarrollo evolutivo, entre otros aspectos. En tercer lugar, es una actividad abierta. Al no existir un objetivo concreto, no existe un resultado esperado ni valido. El resultado que produzcan los alumnos no estará ni bien ni mal. En cuarto lugar, no tiene un tiempo establecido. El docente no decide cuánto durará la provocación, sino que será el propio niño quien decida cuándo y empieza y cuando acaba. Y para finalizar, no es una actividad obligatoria, se respeta si un niño no quiere participar.

Estas son las características principales de la actividad que deberemos tener en cuenta a la hora de planificar las provocaciones. Por otro lado, también deberemos considerar en todo momento el papel del niño y del docente, pues ambos tienen especial relevancia. En las provocaciones, el papel principal del niño es jugar. El juego es una actividad placentera y a través de él, se generan experiencias de aprendizaje. El niño ante tal provocación se acercará, tocará los objetos, pensará cual utilizar primero, experimentará utilizando varios objetos a la vez, descubrirá como suena cada uno de ellos, cuánto pesan, qué tienen en común… Pero esto son solo algunos ejemplos de oportunidades de aprendizaje que pueden o no surgir, porque como ya he indicado, es una actividad libre que no tiene un objetivo concreto.

Por otro lado, el papel del docente consistiría en primer lugar en preparar un ambiente que sea visualmente atractivo para los niños, que les motive y les incite a jugar. En segundo lugar, sería observar. No invitar ni dirigir, dejamos que sean los niños quienes por medio de su curiosidad se acerquen. De esta manera comprobaremos los comportamientos y reacciones ante la provocación. Durante el juego, debemos dejar que sean los alumnos quienes establezcan el inicio y el fin de la actividad. Esto podrá percibirse en función del comportamiento de los niños, si se muestran cansados, aburridos o si por el contrario todavía se muestran activos.

 

SU CONTRIBUCIÓN EN EL PROCESO EDUCATIVO

Quizá ya hayamos podido observar cómo muchos docentes llevan a la práctica este tipo de estrategia metodológica en sus aulas. Es una propuesta atractiva y estéticamente bonita, pero si nos preguntamos ¿cómo puede contribuir al aprendizaje de los alumnos si decido introducirla en mi aula? Ante esta cuestión, las respuestas son múltiples. Para empezar, las provocaciones permiten que niños potencien su creatividad por el hecho de ser una actividad libre donde han de ser ellos quienes decidan en todo momento qué hacer y cómo hacerlo. De esta manera se da la oportunidad de la expresión libre en el alumno. Este explorará los objetos con total libertad, cogerá los objetos, creará con ellos algo, los lanzará, los colocará como él crea, los observará, intentará encajarlos, entre otras posibilidades de acción.

Por otro lado, es importante mencionar que además favorece el aprendizaje por descubrimiento ya que les lleva a comprobar que los objetos que tienen en sus manos poseen diferentes características, algunos son más grandes que otros, unos pueden flotar en el agua pero otros se hunden, algunos son más frágiles y pueden romperse, etc. Estas interacciones, permiten generar en el niño interrogantes que desarrollen su curiosidad por el entorno y los objetos que le rodean. Hacen de esta manera que el niño tenga ganas de aprender.

Otro aspecto positivo es que las provocaciones permiten la estimulación de los sentidos. La manipulación de distintos objetos permite por ejemplo, el desarrollo del tacto por medio de diferentes texturas y formas; el desarrollo del oído a través de los sonidos que pueden producir algunos objetos o el desarrollo de la vista observando los colores de los objetos, sus dimensiones y sus formas geométricas.

Para finalizar el apartado, también debemos considerar el dialogo posterior que podemos establecer con los alumnos después de la actividad. Es una oportunidad enriquecedora para comunicarnos ya que podremos dialogar con los alumnos sobre aquello que más les ha llamado la atención, que más les ha gustado, si saben el uso de cada uno de los objetos, entre otras posibilidades.

 

EL ORIGEN: LA TEORÍA DE LAS PIEZAS SUELTAS

Aunque parezca un actividad novedosa e innovadora, su origen se remonta 50 años atrás cuando Simon Nicholson publicó “The loose parts theory”, es decir, la teoría de las piezas sueltas. Esta teoría parte de que para poder desarrollar el espíritu creativo, los niños han de disponer de un entorno con muchas variables y elementos sobre los que poder actuar. Las piezas sueltas son aquellas que por sí solas no tienen una función concreta, pero si las juntas unas con otras, cobran sentido.

En relación con esta teoría, surgieron las provocaciones de Reggio Emilia. Esta metodología de la Escuela Nueva surge tras la segunda guerra mundial con la guía de Loris Magaluzzi. Esta filosofía parte del interés del niño como punto fundamental, además de respetar su individualidad y ritmo de aprendizaje así como las diferentes formas de ver, interpretar y relacionarse con el mundo. Fundamenta que el niño es el primer maestro, el segundo es el ambiente y el tercero el docente. No obstante, para que el espacio sea considerado como tal, es necesario que ese espacio invite al niño a participar, le genere curiosidad y motivación para acercarse. Para Crespo et al. (2020), debe generar emoción en el niño ya que la emoción es la base que sustenta el aprendizaje y la memoria. Si esta energía está apagada, no se percibe aquello que tenemos delante. Recalca que el cerebro se activa ante la presencia de un objeto diferente en el entorno. Por ello, esa emoción debe surgir por medio de la curiosidad pues solo por medio de experiencias interesantes y nuevas conseguiremos acercar a los niños al ambiente.

 

¿CÓMO LO INTRODUZCO EN EL AULA?

Como ya he mencionado anteriormente, es tarea del docente planificar la provocación que se desea implementar en el aula. Las provocaciones pueden implementar desde el primer ciclo de educación infantil, eligiendo los objetos adecuados para cada edad. Debe ser una experiencia interesante y motivadora para los alumnos y esto se consigue teniendo en cuenta los 3 aspectos siguientes:

Tipo de material. Es importante que seleccionemos un material que sea atractivo para los niños. Cuanto menos habitual sea ese objeto en el aula, mayor atracción sentirán para acercarse a él. Algunos ejemplos de materiales a utilizar son:

  • Materiales naturales: palos, piedras, flores, hojas, piñas, etc.
  • Objetos cotidianos: cucharas, vasos de plástico, recipientes, etc.
  • Materiales reciclables: tapones, papel de periódico, cartón, plástico, etc.
  • Variables del entorno: la luz, el agua…

Clasificación de la provocación. Es necesario recordar que debemos cuidar el aspecto visual de la provocación y para ello podemos seguir alguna clasificación de los objetos para conseguirlo.

  • Por temática: el mar, el otoño, las frutas, el carnaval, una temática variada, etc.
  • Por colores: un único color, una rueda cromática, dos colores…
  • Por tamaño: colocar en el centro de un círculo los objetos más pequeños y colocar progresivamente hacia el exterior los más grandes.

 

Espacio y organización para colocar la provocación. Este aspecto dependerá del número de niños que participen en dicha provocación. Debemos pensar si planteamos la provocación para realizar en gran grupo o pequeño grupo ya que, en función de este criterio, deberemos utilizar más o menos objetos y un espacio mayor o menor para asegurar la comodidad y participación de todos los niños. Podemos utilizar una mesa del aula, una mesa de luz, bandejas, el suelo o cualquier otra superficie que consideremos apta. Por otro lado, existen otros espacios que tienen un componente motivador, ya que no son usados tan habitualmente para la realización de actividades como por ejemplo, el pasillo o el recreo. En estos espacios debemos tener en cuenta que son compartidos con otros alumnos, docentes y personas del centro, por lo tanto debemos asegurarnos de que no interrumpe la actividad del resto del personal del centro. Además, en el caso del patio del recreo, deberemos comprobar el tiempo que hace para sacar a los niños a realizar la actividad al aire libre.

 

EJEMPLO DE ACTIVIDADES

A continuación, se exponen ejemplos de provocaciones de las que podemos tomar como referencia para empezar a implementarlas en nuestro aula.

Provocaciones Laura Estremeda:

 

Experiencias educativas: provocaciones

 

Provocaciones CEI Turuleta (1º ciclo)

 

Provocación con luz negra

 

 

Referencias bibliográficas:

Blanco, M. (2020). Provocaciones en el 1º ciclo de infantil. En Bichitos de Infantil [blog].Recuperado de: https://www.bichitosdeinfantil.es/provocaciones-en-el-1o-ciclo-de-infantil/

Magaña, T. (2020). Juego, exploración, aprendizaje y desarrollo: así funcionan las provocaciones. En Escuela Bitácoras [blog]. Recuperado de: https://escuela.bitacoras.com/2020/08/28/juego-exploracion-aprendizaje-y-desarrollo-asi-funcionan-las-provocaciones/#:~:text=%22Una%20provocaci%C3%B3n%20es%20una%20invitaci%C3%B3n,o%20sus%20ganas%20de%20descubrir%22.

(2018). La teoría de las piezas sueltas. En Jugarijugar [blog]. Recuperado de: https://www.jugarijugar.com/es/blog/la-teoria-de-piezas-sueltas-n2206

(2018). La teoría de las piezas sueltas y el comienzo del proyecto #piezassueltas. En Mamá extraterrestre [blog]. Recuperado de: https://www.mamaextraterrestre.com/2018/05/08/teoria-piezas-sueltas/

Crespo, M. C., Garcia, D. G., Mena, S. E. & Erazo, J. C. (2020). Provocaciones: una experiencia que rescata el protagonismo del niño [en línea]. Revista Arbitraria Interdisciplinaria Koinonía, vol. 5 (1). Recuperado de: file:///C:/Users/Sandra/Downloads/Dialnet-Provocaciones-7610742.pdf

(2021). ¿Qué es la teoría de las piezas sueltas?. En Qué de juguetes [blog]. Recuperado de: https://www.quedejuguetes.com/es/blog/que-es-la-teoria-de-las-piezas-sueltas-n178#:~:text=La%20teor%C3%ADa%20de%20las%20piezas%20sueltas%20plantea%20que%20para%20ser,con%20otras%2C%20cobran%20un%20sentido.

 

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