Educación penitenciaria: una segunda oportunidad

Anabel Quesada

Publicado el 13/07/2017 19:07

 

 

 

 

 

 

 

Las cárceles son un espacio destinado a personas que han cometido algún delito,  lugar donde las personas pierden su libertad, por ello son espacios hostiles. Esta situación hace que sea tan importante el papel de la Pedagogía Social ya que esta es  “la ciencia de la Educación Social que se ocupa del estudio de los aspectos inherentes a la Educación Social de los individuos (socialización) así como de la inadaptación de los mismos, orientada a la mejora de la calidad de vida desde una perspectiva especial y aplicada”. La educación penitenciaria consiste en procesos educativos y reeducativos de los adultos y jóvenes en prisión,  cuyo fin es la inserción y reinserción social.

La educación, vista desde la mirada de la educación social, se constituye como un componente insoslayable de la construcción social y coproducción de subjetividad, ya que ella tramita el abordaje de conocimientos, distribuye el capital cultural, socializa y asocia saberes, incorpora actores, recuerda mitos, teje vínculos con lo desconocido, con el conocimiento, con los otros, con el mundo. La educación así entendida se hace un imperativo de inscripción, construcción de identidad, pertenencia y lazo en las sociedades humanas (Scarfó, 2005).

 Además, esta tarea es muy necesaria ya que el número de reclusos ha aumentado en la última década. Se espera que la educación penitenciaria de respuesta a esta urgente necesidad de conseguir un cambio de vida en estas personas, esto es una tarea desafiante y compleja.

La educación que se da en las cárceles está dentro del contexto de educación no formal, a pesar de que está fuertemente organizada, estructurada y con rígidos horarios. El derecho a la educación hace que puedan tener acceso a una segunda oportunidad. Se trata pues de educar para ser libres, para poder vivir en sociedad y obtener un trabajo con el que ser personas independientes.
Una de las figuras relevantes de este proceso educativo es el educador social, ya que se encarga de las siguientes funciones son:

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