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El aprendizaje cooperativo en el aula

Maria Pilar Garrido

Publicado el 23/07/2019 17:07

Durante estos últimos años, se ha intentado acercar nuevas metodologías como son el método Montessori, las escuelas democráticas, o la pedagogía Waldorf a las aulas. La mayoría de las que se conocen como pedagogías o metodologías renovadoras, coinciden en que el alumno ha de ir descubriendo por sí mismo los conceptos y en la creencia del aprendizaje cooperativo, y es que este último, puede tener muchos beneficios en nuestros hijos y alumnos.

Durante los últimos años, y sobre todo en enseñanzas más básicas como educación infantil y educación primaria, el aprendizaje cooperativo ha tenido un gran impacto en la educación, ya que se puede obtener grandes resultados tanto académica, personal y socialmente para el alumnado.

Uno de los beneficios más destacados es la mejora en las relaciones entre los estudiantes donde a su vez pueden desarrollar habilidades interpersonales con sus compañeros y crear estrategias para resolver conflictos.

La responsabilidad es otro punto que también se ve mejorado por  el aprendizaje cooperativo, ya que si se hace un reparto de tareas, cada uno debe ser responsable de su propio trabajo para que no afecte al resto del equipo. Gracias a este trabajo en equipo y a esta colaboración, los alumnos podrán conocer poco a poco los distintos roles que se suceden en un grupo de trabajo.

Por otro lado, el aprendizaje colaborativo conlleva a un mayor respeto por el resto de alumnado, rompiendo con los estereotipos  y asumiendo las diferencias que pueda haber en un mismo grupo como la raza, la religión o las diferencias de opinión.

El intercambio de información entre los distintos componentes del grupo es constante, por lo que ellos mismos comenzarán a ser capaces de seleccionar la información valiosa para utilizarla posteriormente.

El aprendizaje cooperativo reduce considerablemente la dependencia del alumno con respecto al profesor, ya que ahora son los propios compañeros los que van a ser su propio apoyo. La interacción dentro del grupo facilita la comprensión de cada contenido hasta que todos los integrantes lleguen a comprenderlos.

Bien es cierto que esto puede tener algunas desventajas iniciales como puede ser la falta de concentración en algunos momentos del alumnado, momento en el que juega un papel esencial el docente que ha de llamar su atención hacia la actividad.

Otro de los puntos donde el docente debe estar alerta es ante la posibilidad de que uno de los integrantes del grupo no tome el control del grupo y no deje al resto de integrantes colaborar.

Este aprendizaje como vemos tiene muchas ventajas sobre nuestro alumnado que la educación actual y sobre todo las clases magistrales no saben aprovechar en los niños, dejando a un lado la imaginación y el trabajo en equipo y devorando información que luego no serán capaces de retener.

Por lo tanto, si tan positivo es ¿por qué no ponemos en marcha el aprendizaje colaborativo en las aulas?

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