La importancia y el valor de la musicoterapia

Anabel Quesada

Publicado el 02/03/2017 17:03

La música como terapia no es un tratamiento actual, sino que ya en el siglo XVIII, se investigó sobre los efectos que tiene la música en las personas, tanto enfermas como saludables, y descubrieron que produce efectos positivos en las fibras del organismo como calmante, incitante y armonizante. Y ya en la Primera Guerra Mundial los hospitales de veteranos contrataban a músicos para la ayuda terapéutica de los heridos, lo que provocó la creación de la Asociación Nacional de Terapia Musical en el año 1950."

Según la Federación Mundial de Musicoterapia (1996), “La musicoterapia apunta a desarrollar potenciales y/ o restablecer funciones del individuo para que éste pueda emprender una mejor integración intrapersonal e interpersonal, y en consecuencia alcanzar una mejor calidad de vida, a través de la prevención, la rehabilitación o el tratamiento”.

La musicoterapia ha avanzado de tal modo que en España este tema se estudia como formación externa o como máster, pero en el caso de Argentina la musicoterapia se cursa como carrera universitaria.

La musicoterapia presenta las siguientes características terapéuticas:

  • Universalidad: la música es entendida como un lenguaje universal, ya que no es necesario ser de un lenguaje en concreto para que funcione como terapia.
  • Accesibilidad: es accesible desde cualquier punto y en cualquier momento, puesto que está al acceso de todos, y es lo que le hace ser importante, como individuos activos o receptivos.
  • Flexibilidad y estructura y orden en el tiempo: existe en diferentes niveles y pretende la consecución de distintos objetivos, en función a sus necesidades.
  • Experiencia estética: conduce a una experiencia que produce una satisfacción y finalidad en sí misma, a través de una experiencia práctica (beneficio) y una implicación personal (vivencias e intereses).
  • Lenguaje simbólico no verbal: la música comunica de forma más sutil que las palabras, en muchos de los casos.
  • Multidimensional: engloba la dimensión fisiológica, espiritual, cognitiva, emocional y social.
  • Creatividad: posibilita integrar y globalizar el mundo vital, emocional y mental de la persona.

Finalmente es importante saber cómo aplicar la música en los casos de terapia:

  • Intervenciones quirúrgicas: durante una determinada operación, la música se reproduce para que el paciente esté más relajado y para que la operación tenga mejores resultados.
  • Fármaco-dependencias: potencia la autovaloración, autoconciencia y la autonomía. Y, ayuda a aumentar la autoestima.
  • Embarazo y parto: a través de la musicoterapia se consigue cierta precocidad en el desarrollo de la inteligencia y favorece en el despertar de la conciencia.
  • Discapacidades mentales: con el fin de controlar la forma de hablar con dificultades, reducir la frecuencia de los gritos, y también ayuda a afrontar la hiperactividad, y finalmente, ayuda a la expresión se sentimientos.
  • Parálisis cerebral: a través de instrumentos de vibración y percusión.
  • Ancianos: para tratar el Alzheimer, ya que la música a través de su poder evocador les ayuda a recordar el pasado.
  • Enfermos terminales y cuidados paliativos: para aquellas personas que sufren dolor, alteraciones del ánimo y ansiedad dentro del ámbito de los cuidados paliativos e incrementa el bienestar espiritual de los pacientes con una enfermedad terminal.

Para concluir, cabe hacer reflexión sobre todo lo mencionado, ya que la musicoterapia es un elemento más que sirve de refuerzo al medicinal para el desarrollo de las personas, como hemos dicho anteriormente tanto en personas enfermas como sanas, pero a pesar de ello, la musicoterapia es un campo que aún no se ha terminado de explotar al cien por cien.

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