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Actividades sensoriales para desarrollar los sentidos

Martina Rodriguez

Publicado el 17/09/2020 11:09

 

La exposición a los estímulos permite construir y despertar los sentidos, tomar conciencia de ellos y ajustar su equilibrio. Además, las actividades sensoriales desarrollan y fomentan la curiosidad del niño/a y ayudan a reconocer e identificar el mundo que les rodea. 

 

En un ambiente con estímulos controlados, se trabajan las sensaciones teniendo, el niño/a, la libertad para explorar, descubrir de diversas experiencias sensoriales. La estimulación multisensorial se convierte en estimulación temprana cuando se realiza en los primeros años de vida, ambos métodos de estimulación tienen mucho en común, pero la estimulación multisensorial se distingue de la temprana por los objetivos terapéuticos que tiene.

 

Algunas de las actividades que se pueden plantear son las siguientes:

1. Crear una cabaña multisensorial: se trata de un lugar tranquilo adaptado para el desarrollo de la curiosidad del niño/a. A base de bolas, pelotas, espejos, bolas olorosas, cada objeto estimula uno o varios sentidos.

2. Crear una caja de las sensaciones: en una caja, coloca las bolas sensoriales con superficie especial. A lado, las cartas presentan los objetos que representan diferentes sensaciones: una bola de helado fría, un lichi rugoso. Así cada niño/a deberá encontrar cada objeto en función de lo que siente, sin ver los objetos en esta caja misteriosa.

3. El “toca y pasa”: los balones con lastre tienen la particularidad de estimular el sentido propioceptivo, es decir, la conciencia de uno mismo. Puedes organizar un pequeño juego de 3 personas, con el objetivo de pasar de uno a otro los balones. El niño/a tendrá la ocasión de sujetar en sus manos diferentes pesos y su cuerpo va a integrar la potencia muscular necesaria para sujetar cada balón.

4. El juego de huellas: se trata de aliar la memoria táctil y la memoria visual, fácil a realizar con la caja sensorial, la plastilina y las pelotas táctiles. El objetivo es asociar las pelotas a las huellas marcadas.

 

La relajación, los diferentes sentidos y la curiosidad serán desarrollados gracias a las actividades realizadas con el niño/a.

La riqueza de estímulos sensoriales beneficia el desarrollo del pensamiento, la inteligencia y el lenguaje. Permite al pequeño explorar su ambiente y comprender mejor lo que le sucede en su entorno. Mejora los vínculos con otras personas y estrechar lazos. Además, facilita la recepción de nuevos alimentos.

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