Nuevas metodologías educativas: aprendizaje servicio

Maria Pilar Garrido

Publicado el 25/07/2017 18:07

Existen muchas nuevas metodologías en el que las TIC forman un aspecto esencial en el desarrollo de las mismas, lo cual puede ser criticado por muchas personas que afirman que el alumnado no ve la realidad de lo que sucede a su alrededor o que con dicha metodología no se hace hincapié en valores sociales. Y con respecto a este último punto está cogiendo especial relevancia una nueva metodología: el aprendizaje-servicio.

El aprendizaje-servicio es un método que pretende unir el éxito educativo con el compromiso social: es decir, aprender mientras hacemos un servicio a la comunidad, aprendiendo a la vez que el alumnado se siente útil ayudando a los demás.

El aprendizaje-servicio une en un mismo proyecto educativo los objetivos de aprendizaje y de servicio a las necesidades de la comunidad, por lo tanto, el alumnado es el encargado de identificar en su entorno más próximo una situación de necesidad con la que se comprometerán a mejorarla, desarrollando un proyecto solidario en el que pondrán a prueba todos sus conocimientos, habilidad, actitudes y valores.

Es necesario ser conscientes de que el alumnado, por muy poca edad que tenga, son ya ciudadanos capaces de provocar cambios en su entorno. Los niños y las niñas puede contribuir a hacer un mundo mejor con pequeñas acciones a su alrededor observando las necesidades de su entorno, para lo cual se puede llevar a cabo pequeños proyectos con la colaboración de los docentes.

Por ejemplo, un proyecto de aprendizaje-servicio puede ser una campaña de recogida de alimentos, pero no basta con hacer una recogida de un día, ya que de esta forma no se producirá conocimiento sobre el alumnado. Junto con este proyecto se pueden dar contenidos relacionados con la nutrición, el hambre o sobre la inequidad social que existe entre distintos países y a la vez, creando su propia campaña en el barrio de recogida de alimentos, de esta forma se crea consciencia sobre lo que ocurre alrededor y sobre el problema que puede suponer no disponer de alimentos y aprenden los conocimientos correspondientes a su etapa educativa.

El aprendizaje-servicio fomenta el aprendizaje significativo, mejora la motivación y los resultados académicos y promueve el desarrollo personal y social del alumnado. Además fomenta el desarrollo de las competencias básicas, sobre todo las relacionadas con la competencia social y con la iniciativa. Por no hablar de los grandes beneficios que produce en la identificación del alumnado con su sociedad al hacerlos conscientes de las necesidades que existen a su alrededor y de la importancia que tiene que entre todos participemos y que granito a granito hagamos entre todos una gran montaña.

 

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