El mobbing y su impacto en los docentes

Maria Pilar Garrido

Publicado el 14/07/2017 13:07

Últimamente por desgracia escuchamos muchos casos de bullying: ya sea por medio de las noticas, de los periódicos, por las redes sociales o incluso en un programa de televisión que pretendía concienciar sobre dicho problema. Pero hay otro tipo de acoso al que se ven sometidos muchos docentes y que es un problema que se encuentra muy escondido aún hoy día, se trata del mobbing.

El mobbing no se trata ni más ni menos que de acoso laboral, algo que es verdaderamente difícil de identificar debido a que el acoso no siempre presenta las mismas características. El mobbing consiste en un acoso hacia un trabajador con el fin de producirle miedo hacia su lugar de trabajo, principalmente ese tipo de violencia se lleva a cabo por medio de violencia psicológica como por ejemplo insultos, rumores o hacerle el vacío al acosado.

Normalmente los trabajadores que han sufrido mobbing se dan cuenta de ello una vez han dejado la empresa y se han distanciado de ella, pero el atajar la situación una vez nos hemos dado cuenta de que ese problema existe en nuestra empresa es esencial.

Los sectores en los que hay una mayor incidencia de mobbing en el trabajo son en la rama sanitaria y en la enseñanza. Una de las posibles causas de que en estas ramas suelen trabajar los profesionales que poseen ciertas características psicológicas como la empatía, la sensibilidad o la atención a los demás, lo cual les hace más vulnerables ante ciertas situaciones y les hacen ser más propensos a sufrir acoso laboral.

Los principales sentimientos que desarrollan los acosados son los de depresión, traición y ansiedad, todo ello influenciado por los métodos que el acosadora o acosadora utiliza en ellos. Entre los principales métodos en el mobbing se encuentra la necesidad de ridiculizar a una persona, asignarle tareas inapropiadas para su puesto laboral o abusar del poder en el caso en el que el mobbing sea jerárquico y sea producido entre un jefe  y un empleado. Todo esto poco a poco hará que se vaya buscando ocultar información relevante para el puesto de trabajo para así buscar malos resultados del acosado llevándolo poco a poco a un exclusión social.

Hacemos mucho hincapié en la intervención y la detección temprana del bullying en las aulas, pero también se debe intervenir con aquellos docentes que puedan sufrir cualquier tipo de acoso por parte de los compañeros o los jefes de su propio centro escolar.

Los docentes están sometidos a mucho estrés y a mucha presión tanto por parte de los padres como de los otros docentes, directores o incluso por parte de la inspección, por lo que preservar su integridad y seguridad es esencial para un correcto desarrollo profesional y por lo tanto para ser eficaz en su camino que es el de guiar al alumnado a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Por lo tanto, se debe concienciar a toda la comunidad docente y a todas las empresas en general de los riesgos y los problemas que acarrea el mobbing ya que no únicamente puede afectar a los docentes en sí con problemas psicológicos como ansiedad o depresión, sino también al alumnado o al resto de colectivo que forma parte del centro escolar.

 

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